ALGUNOS ALCANCES DEL LIDERAZGO ESCOLAR Y LA ALTA DIRECCION PÚBLICA


El liderazgo directivo se ha posicionado como una de las variables más importantes en el mejoramiento escolar. Y en la misma línea se ha demostrado que es dentro de los factores endógenos, el más el importante (Heck et al. 1990; Hallinguer et al., 1996; Leithwood, et al 2004; etc). En contextos escolares vulnerables y poblaciones con riesgo social o cuando las escuelas se encuentran en situaciones de desventaja, pareciera que el liderazgo directivo es aún más relevante y necesario. (Bolivar, 2009). Con esta convicción, se ha buscado potenciar el liderazgo directivo modificando los procesos de selección de directores, su estatus y su función principal, sus procesos formativos o sus atribuciones respecto de los docentes a su cargo (Pont et. Al., 2008; Barber y Mourshead, 2007). Atendiendo esta realidad es que en nuestro país se ha impulsado la La Ley 20.501, que dentro de sus atribuciones incorporó el sistema de selección de directores por Alta Dirección Pública (ADP), que busca contribuir al mejoramiento de la gestión y administración de la educación municipal.

La ADP, busca la selección del candidato más idóneo para el cargo específico, asegurar los valores asociados a la ADP como son idoneidad, mérito, transparencia y la no discriminación; proceso que básicamente tiene las siguientes etapas:

1. Los sostenedores definen un perfil profesional para el director.
2. Los preseleccionados serán entrevistados por la comisión calificadora (compuesta por el jefe DAEM, un miembro de ADP y un docente destacado por la evaluación docente o con Asignación Excelencia Pedagógica elegido por sorteo del municipio)
3. La comisión presentará una nómina al Alcalde (3 ó 5).
4. El Alcalde elige un candidato de los preseleccionados en dicha nómina.

Estudios recientes sobre caracterización de directores electos por ADP, demuestran que un 80.7% de establecimientos con director ADP, se encuentran en zonas urbanas, mientras que el porcentaje para los no ADP es 58.1% . En relación a la tipología SUBDERE: comunas grandes, metropolitanas y de alto desarrollo tienen la mayor proporción de establecimientos con directores ADP. Los establecimientos con director ADP presentan mayor matrícula que los no ADP (448 promedio en comparación a 303). Lo mismo por ciclo: enseñanza parvularia, básica y media. Son menos vulnerables. Por ejemplo en enseñanza básica un 25% de establecimientos con directores ADP son de NSE bajo, en comparación con el 36% de los no ADP. 1Este estudio consideró las experiencias internacionales, con miras al seguimiento y desarrollo de la gestión en la gestión. Un 32% de los directores ADP tiene mención enseñanza media, en comparación con un 22% de los no ADP. Un 57% directores ADP tiene mención en materias mientras que un 41% no ADP la tiene. 97% directores ADP cursó carreras presenciales, mientras que este porcentaje es un 94% en no ADP.

En el Estatuto Docente del año 1991, encontramos que los directores de escuela eran definidos básicamente por su rol administrativo y de coordinación general, con escaso reconocimiento de algún tipo de liderazgo pedagógico.2 Este estatuto ha sido parcialmente modificado en diferentes ocasiones, pero siempre ha estado al centro de la discusión de las políticas educativas; los sectores políticos más liberales lo han visto y descrito como el principal escollo para mejorar la enseñanza, en tanto, ha otorgado y otorga prerrogativas a los docentes como la inamovilidad laboral, aún cuando su desempeño laboral sea malo; salvo medie un sumario administrativo de largo proceso y que rara vez conduce a la desvinculación del funcionario; al contrario muchas veces se reasigna a otras áreas de mayor confort. Uno de los principales logros de la ley 20.501, es que se reconoce la necesidad de un cambio de paradigma en materia de selección de directores para el sistema público, que implica un perfil de competencias e idoneidad profesional.

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